jueves, 31 de octubre de 2013

Pst, 'apá...

¿Te acuerdas cuando peleábamos? ¿Cuándo me regañabas? Yo terminaba llorando, a ti eso te enfurecía mas, nunca me dijiste pero en esos momentos me daba la sensación de que por un lado te sentías satisfecho de imponer tus argumentos y de que yo aceptara tus regaños, pero por otro (y por eso terminabas mas enojado) te irritaba  que no tuviera el carácter para rebatirte, para no llorar, para argumentar,  para estar segura y bien plantada y de manera determinante, con la cabeza alta y la mirada firme, decirte que estabas equivocado, que yo sabía lo que hacia, pero nunca tuve el valor… siempre terminaba llorando, y me daba cuenta como eso te desilusionaba.
Sé que te preocupaba que yo me convirtiera en una mujer débil, pero tampoco querías que fuera una mujer que grita y pelea sólo por imponer sus ideas, querías que fuera firme, fuerte, pero sensible e inteligente, que hablara sólo cuando tuviera algo que aportar, no sólo gritar.

Espero que me estés viendo, espero que te hayas encontrado con sorpresa, asi como yo, que al parecer todo este tiempo, la fortaleza si estaba ahí.