martes, 26 de junio de 2012

niña ¡no bailes reggaeton!

Cuando yo era niña y se oía la lambada, los papás, maestros, tios y abuelos se escandalizaban ante esa música y declaraban el final de la calidad musical y la decadencia de la humanidad. Después vinieron canciones con letras peores: el gato volador, el gusanito, sopa de caracol, en fin muchísimas. Todas sonaron y resonaron y en las fiestas las bailaron mientras los mismos padres retorcían su estómago y recordaban lo que "si era buena música".
Pasaron los años y no pasó realmente mucho, siguió habiéndo música buena, muy buena y pésima, las niñas que en ese entonces se atrevieron a bailar lamabada, hoy son gente de bien y no se embarazaron a los 15 años, salvo las que si y en lo que por cierto no tuvo nada que ver "el baile prohibido".
Ahora el ataque es contra el reggaeton; mis amigos, vamos, la gente de mi edad, ponen la misma cara escandalizada y decepcionada cuando oyen reggaeton y cuando lo ven bailar que ponían mis papás y mis abuelos cuando oían lamabada o merengue o similares.
Y entonces cuando yo digo esto, vienen los comentarios de "pero no es lo mismo, no compares, ésta música si es nefasta, denigrante" y yo lo que pienso es que es lo mismo que escuchaba cuando niña.
Yo no defiendo el reggaeton, claro que es muy explicito y no es precisamente una aportación cultural, pero tampoco me ofende ni es la razón por la que pierda la esperanza en la humanidad, en todo caso mis razones serían otras, como atestiguar lo poco que hemos evolucionado desde la generación de mis abuelos y hasta ahora. Parece que esta brecha generacional que separa e intolera, no se acabará.
Creo que el reggaeton es tan explicito en sus letras y baile porque vivimos en una era de libertad y apertura sexual, así que aquello que pretende ser provocador, irá mas allá de lo normal, pero por las caras de los mayores de 25, pareciera que vivimos en el siglo pasado.
Hace unos días alguien me decía "¿cómo respetar a alguien que se contonea así y que sigue las coreografías de una canción en una fiesta?" yo le decía que no entendía que tenía que ver el respeto con eso.
Me parece que la gente que se cree tener una pizca mas de inteligencia, considera denigrante "contonearse" y divertirse haciendo bobadas, como si el haber leído un libro te impidiera divertirte con cosas ligeras y superficiales.
Al final le decía que a mi me gusta bailar, me divierte y si estoy en una fiesta lo hago, y bailo reggaeton y me divierte y no era eso lo que me hacía dudar o no de mi inteligencia o de mi capacidad. No compro un disco de reggaeton, no voy a un concierto, es decir, no consumo para no contribuir a su crecimiento, pero existe y la gente lo escucha y lo baila, es pegajoso, es bailable y es divertido al igual que muchas canciones pasajeras que es divertido bailar con coreografía.
Aveces me parece que los estereotipos son tan fuertes y la gente se siente tan confiados siguiendo su propio estereotipo que lo sigue al pie de la letra. El estereotipo de inteligente o intelectual, incluye no disfrutar de cosas superficiales y castigar, juzgar y hostilizar a aquel que por la razón que sea, decide escuchar y bailar algo popular y vacio.
Asi es como muchos me han reprochado y regañado por bailar en fiestas, y yo no sé si sentirme halagada porque me consideran de su "club de inteligentes" u ofendida por eso mismo.

martes, 12 de junio de 2012

Reglas sociales y de etiqueta

Uno de mis grandes problemas de estos últimos años es que no entiendo las reglas sociales, lo que la gente hace y dice entre sí para que todo en apariencia esté bonito y no haya pleito.
Asi es  como me hice de enemistades, distanciamientos, y algunos confesos y obvios "enemigos" pero asi mismo fue como entendí que era mejor seguir sin enteder esas reglas y lanzar lo que siento tal cual porque al final la sensación de bienestar con uno mismo esta resultando lo mas tranquilizador y motivante.

miércoles, 6 de junio de 2012

Manual para ser una excelente manipuladora y salirte con la tuya. Cap.1

Un recurso poderosísimo, fácil y muy convincente es hacerse la víctima. Es muy eficiente porque a pesar de lo obvio que pueda parecer, y lo fácil de realizar, la gente alrededor sigue creyendo en la victima en cuestión y cede a sus deseos con toda la disposición y buena voluntad.
¿Cómo se realiza? platique de sus problemas y situaciones siempre hablando de lo bien y lo mucho que se esfuerza usted y de como los demás son unos feroces y viles seres humanos que se empeñan en hacerle sufrir, pero no olvide, siempre al final, hacer ver que usted a pesar de todo, no considera malas personas a quien le han hecho sufrir.
A cada solución que le den par arreglar su problema (laboral-social, el que sea) usted argumente que ya lo ha intentado y como las otras personas lo acorralaron y cambiaron todo para que usted siga sufriendo.
Asuma que está resignandose a su situación, que la soporta porque usted es fuerte y asume lo que los designios misteriosos de la vida y de las demás personas tienen para usted e insista en que apesar de eso, usted sonrie y no olvide esta frase importantísima "lucharé para salir adelante" esto es para que los demás vean que usted está dispuesto a esforzarse, que no crean que es un holgazan.
Después de todo esto, ofrezca algo desinteresadamente, preferentemente algo de necesidad prioritaria para la otra persona: un trabajo gratis, un aventón a algún lugar, ayuda para organizar una fiesta, o regale algo que pueda servirle a la otra persona, esto con la intención de reafirmar el hecho de que usted es una buena persona, que está al pendiente de las necesidades del otro y que esa actitud dadivosa la da con quien incluso la ha tratado mal.
Si la persona es ingenua y le creyó, pidale lo que quiera, lo que sea, preferentemente respaldo moral para las siguientes estrategias que necesitará.
No dará crédito a los resultados.
La gente estará dispuesta a ayudarle pero sobre todo, creerán realmente que usted es una desafortunada víctima de la vida, las personas y las circunstancias, estarán dispuestos a avalar sus posteriores actitudes y a defenderla de quien pretenda hacerle ver algún error cometido.

martes, 5 de junio de 2012

Hijos si, hijos no

Jorge y yo hemos decidido tener hijos. Hace ya casi 6 años que nos casamos, hace casi 11 años que estamos juntos, y hasta hace poco la idea no nos atraía mucho. Fue paulatino, al principio teniamos un repele natural hacia los bebés y los niños e incluso la idea de que mis amigas eran mamás y tenían que cuidar a sus bebés, me molestaba, poco a poco lo fui asimilando y al fina,l terminé queriendo muchisimo a sus hijos. Asi que poco a poco nos fue gustando la idea, hasta que hace unas semanas dijimos con toda la emoción: ¡si queremos! y empezaremos el viaje. Todavía nos tomaremos unos meses, quizá hasta un año, pero estamos disfrutando ya la idea y la posibilidad.
Hace un tiempo yo ya estaba medio entusiasmada con la idea, pero no me sentía segura porque nadie me había dado una razón que a mi me pareciera convincente, tener hijos por reloj biológico, para afianzar la relación, porque asi debe ser, por tener la familia que piensas que nunca tuviste, por demostrar tu virilidad, porque es la máxima realización de la mujer... en fin, todas las cosas que me habían dicho, no me gustaban, no me parecían suficientes para traer un ser humano al mundo, me parecían razones incluso egoístas, tener un hijo porque yo lo quisiera, sin importar ni tomar en cuenta al verdadero interesado: el ser humano que llega al mundo, claro que es un absurdo, no hay manera de tomarlo en consideración, asi que, quizá después de todo y aunque me niegue a creerlo, tener un hijo es un acto egoísta.
Decidí no tener una razón mas poderosa que: "porque quiero, queremos" pero hace unos días una persona me enterneció tanto, como no había visto a nadie mientras miraba y hablaba de su hija. Me dijo que los dolores de parto estan de la chingada, que te muerda cuando amamanta es horrible, que te desveles porque está enferma y bueno me enlistó todo eso que las mamás conocen bien y que ya me habían platicado muchas veces, pero al final, con una sonrisa me decía, que lo increíble esta en la magia de todos esos dolores que no desaparecen, que no dejan de doler, pero que estas dispuesta a pasar una y otra vez sólo por saber que tu hijo va a estar bien y que es lo mejor que puedes dar y hacer. Que si te pesa, que si es difícil, pero que por alguna extraña razón que ella no podía decir, estaba dispuesta a vivirlo una y otra y otra vez sin esperar ni siquiera una sonrisa a cambio.
Pensé en que quiero sentir eso, en que no quiero esperar que un hijo venga a llenar los huecos que yo no he sabido llenar, que no quiero que sea mi razón de ser o de querer ser, no quiero que su sonrisa sea mi motor, sólo quiero sentir lo que es tener la disposición total e incondicional, el desprendimiento de mi misma sólo por la existencia de alguien mas que al final debe y se irá a hacer una vida separada de mi. ¿Puede existir un amor mas grande que ese? ¿seré yo capaz de darlo? ¿podré no convertirme en una madre castrante que da todo "sin recibir nada a cambio" pero que en realidad chantajea, limita, manipula? ¿podré hacer lo que quiero de mi misma, ser yo mi propio motor, o terminaré colgandome y colgandole responsabilidades que no le pertenecen?
Mi razón para querer tener hijos es sentir ese amor incondicional, quiero tener la oportunidad de explorar ese tipo de amor, y quiero estar consciente en todo momento que aunque mi decisión sea egoísta, mi rol como mamá debe ser el mas desinteresado y desprendido en todos los sentidos.

viernes, 1 de junio de 2012

Tengo a mis pulmones respirando azul clarito

Asi dice una canción de calle 13, habla acerca de las virtudes y la fuerza de latinoamérica, pero en estos días la frase ronda en mi cabeza por otras razones.
"Tengo a mis pulmones respirando azul clarito", hace unos días a Jorge, mi esposo (que por cierto la palabra esposo y marido no me gustan, no por el concepto o lo que involucra, no tiene que ver con eso, sólo no me gustan como palabras, ninguna de las dos suenan bien, asi que siempre me resulta incómodo decirle así, pero no porque no me acomode el estado civil, si no porque las dos palabras en si me resultan feas) en fin, que le dio un ataque de asma y hasta el hospital fue a dar, al principio no me asusté, nunca he escuchado de alguien que muera por un ataque de asma, pensé en que sólo debíamos ir a que le dieran nebulizaciones, una inyección si acaso y ya, pero no fue asi, todo se complico y después de dos horas las cosas no mejoraban, su color había cambiado, empezaba a verse ojeroso y con manchas en la frente y dijo algo que me aterró: "ya me cansé de respirar", en ese momento me asusté, realmente me asusté; pensé en qué sucedería si el agotamiento llegaba a tanto que de plano desistiera de respirar que llegara un punto en que el cuerpo ya no respondiera ni a la adrenalina y por cansancio él ya no pudiera seguir respirando.
Finalmente el doctor nos recomendó hospitalización pues requería de otro tipo de medicina y sobre todo monitoreo, ya en el hospital no pasó mucho tiempo para que su respiración volviera a la normalidad... de nuevo todo en calma, una sacudida, susto, mi corazón a mil, al final del día  estábamos en casa como siempre, en el mejor lugar del mundo, nuestra "nación de dos" como escribe Kurt Vonnegut en "madre noche": nuestra cama.
Después de esto le he insistido mucho y me he repetido a mi misma, la maravilla que es respirar, oxigenar tu cuerpo, respirar azul clarito (pese a todo, aquí todavía hay cielo azul) esas mañanas frescas, o en la noche cuando hay viento.
Pero aqui estamos de nuevo incorporándonos a la rutina, esa que ya después de unos días te impide pensar y sentir en las necesidades básicas y las funciones vitales como una maravilla de la naturaleza si no como algo dado por hecho en lo que  no piensas hasta que se vuelve a ir.