El equivalente a eso en la era virtual, fue lo que hice hace rato.
Escribí un texto en una plataforma donde la gente pude subir sus textos libremente con tan solo vincular su cuenta a su cuenta de facebook.
Escribí ahí sin mirar mucho lo que escribía, sólo me seguí de corrido, quería plasmar lo que sentía.
Y cuando terminé, di click en "done" y dejé que se fuera, que se perdiera en la inmensidad de millones de textos. Como si se empezaran a escuchar voces, párrafos, gritos y cada vez escuchara menos aquello que había escrito.
Claro, tienes la opción de compartir el texto, pero no quise hacerlo.
Claro, a diferencia de la botella en el mar, el texto se puede rastrear, recuperar y en cualquier momento compartir, pero elegí soltarlo, dejar que se lo lleve la corriente, esperar a ver si alguien mas lo descubre o si regresa a mi.
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