miércoles, 27 de agosto de 2014

¿Han leído a Aaron Benitez?

Lo encuentran en Facebook con ese nombre y su blog es aaronbenitez.com yo lo leo con regularidad y me gusta porque no habla de una sola cosa, habla de su vida, de emprender, de su negocio, de su trabajo, de sus reflexiones y los temas son variados, su blog y sus textos no hablan nunca de una sola cosa.

Por mucho tiempo he tratado de "enfocarme" en una sola cosa. A ver Aline ¿A qué te vas a dedicar en serio y qué vas a dejar como hobbie?. A ver, tienes un blog, no hables de tu vida profesional ahí, para eso haz otro blog, y en este sólo habla de tu vida personal, total, nadie lo lee. El blog profesional úsalo para agregarlo a tu CV y que vean que le sabes a esto de las redes sociales.

Pero ya no, ya la capté. Leyendo a Aaron Benitez me di cuenta de un error que había cometido: intentar volverme experta en algo cuando en realidad me llaman y me vibran un montón de temas de los cuales no sé si llegaré a ser experta pero si me informo y reflexiono y platico con amigos y me gusta escribirlos, así que...aquí voy.

¿Para qué separar lo que soy y pienso? Así que mejor pásele al chisme, la lloradera, la risa, la reflexión, a los consejos útiles sobre el tema al que me dedico, al tema de emprender y sobre todo al de fracasar cuando quieres emprender, (¡soy experta! pregúntenme)  y a temas random que vayan surgiendo. Lo único que puedo hacer es dividirlos en etiquetas por si a alguien en este inmenso mundo le interesa algo en concreto.

Antes de éste blog tuve otro, ese si tenía visitas y comentarios (eran otros tiempos hijos míos) y tuve trolls y ataques en otros blogs hacia mi y mis contenidos y bueno, había mas vida y movimiento que en éste; cometí el error de borrarlo y volver a empezar. Aquí no hay mucho, ni tengo muchos años con éste, pero voy de nuevo y eso si prometo, no borrarlo.

A ver a dónde llegamos esta vez. Y de verdad, lean el blog de Aaron Benitez, ya luego deciden si les gusta o no.

jueves, 17 de julio de 2014

Dejar una botella en el mar con un mensaje adentro

El equivalente a eso en la era virtual, fue lo que hice hace rato.
Escribí un texto en una plataforma donde la gente pude subir sus textos libremente con tan solo vincular su cuenta a su cuenta de facebook.
Escribí ahí sin mirar mucho lo que escribía, sólo me seguí de corrido, quería plasmar lo que sentía.
Y cuando terminé, di click en "done" y dejé que se fuera, que se perdiera en la inmensidad de millones de textos. Como si se empezaran a escuchar voces, párrafos, gritos y cada vez escuchara menos aquello que había escrito.
Claro, tienes la opción de compartir el texto, pero no quise hacerlo.
Claro, a diferencia de la botella en el mar, el texto se puede rastrear, recuperar y en cualquier momento compartir, pero elegí soltarlo, dejar que se lo lleve la corriente, esperar a ver si alguien mas lo descubre o si regresa a mi.

¿Y para qué seguir?

¿Para qué escribir si ya se ha dicho todo? Del calor del amor, de la soledad de la muerte, de la nostalgia, de la impotencia, de la injusticia, de la alegría, de los días con sol y de los días con lluvia, de los ojos azules, verdes y negros, profundos como...
claros igual que...

¿Qué mas podría yo decir?



jueves, 13 de marzo de 2014

Perder el amor entre papeles, trámites y obediencia. No me cabe duda que el amor y la pasión son las actitudes mas reaccionarias y en contra del sistema, y a veces, en contra de nosotros mismos. 

jueves, 6 de marzo de 2014

El amor (y el olvido, y la nostalgia) en tiempos de gmail

Además de imprimir las fotos digitales donde sales (aunque sea un cachito de cabello, o aunque te veas muy lejos) quizá deba imprimir  nuestros mails. No los había revisado, hoy estaba buscando en gmail, enmedio de 3740 mensajes porque necesitaba algo para el trabajo, y apareció uno tuyo, una foto que me enviaste junto a otros contactos tuyos, luego yo te respondí que el encargo que me habías hecho (pedir a la florería un arreglo para el cumpleaños de mi mamá) estaba concretado, te mandé besos.
Asi que dejé a un lado lo que estaba buscando y revisé varios mails tuyos, los que me mandaste a mi dirección "seria" y a mi dirección personal. El que me mandaste sobre sustentabilidad, casi puedo asegurar que podría cambiarme la vida, el del reality de letras...cuánto creías en mi, los pedidos del negocio, en el que me regañas, en el que me dijiste que no aprobabas lo que hacía con el negocio, los artículos sobre emprendedores, sobre economía, sobre marketing, fotografía, educación, diseño...sabías lo que me interesaba y cuando veías o leías algo, te acordabas de mi. 
Hay una historia en esos mails, en esa cadena de mensajes.
Incluyendo los últimos, los histéricos, desesperados, las súplicas, los oficios, las firmas para que nos ayudaran a que te atendieran y te cambiaran de hospital y luego, desde hace ya casi un año, ya no hay nada. 

jueves, 13 de febrero de 2014

In a Gadda da Vida

Hoy tuve 17 minutos sin qué escuchar y puse a Iron Buterfly. Es inevitable, creo que no he dejado de pensar en ti.
Según recuerdo tenías el acetato, por los dos lados venía la misma canción. Diecisiete minutos de psicodelia. Los sonidos son tan... como tu.

Aveces te recuerdo mas en la época en la que ni te conocí que los 32 años que viví contigo. Supongo que guardaré para mi la imagen de tus lentes ahumados en forma de gota, tu cabello afro, tus pantalones acampanados y tu sonrisa que es la mía.Ésta maña mía de recordar mas a las personas en su juventud que en sus últimos años.

Eternamente jóvenes. Supongo que uno es mas uno mismo cuando es joven y aun no se encuentra. Aveces la búsqueda lo arruina todo.

Te imagino y te recuerdo concentrado escuchando In a Gadda da Vida. No pude mas que escucharla y durante 17 minutos, ensimismarme.

jueves, 31 de octubre de 2013

Pst, 'apá...

¿Te acuerdas cuando peleábamos? ¿Cuándo me regañabas? Yo terminaba llorando, a ti eso te enfurecía mas, nunca me dijiste pero en esos momentos me daba la sensación de que por un lado te sentías satisfecho de imponer tus argumentos y de que yo aceptara tus regaños, pero por otro (y por eso terminabas mas enojado) te irritaba  que no tuviera el carácter para rebatirte, para no llorar, para argumentar,  para estar segura y bien plantada y de manera determinante, con la cabeza alta y la mirada firme, decirte que estabas equivocado, que yo sabía lo que hacia, pero nunca tuve el valor… siempre terminaba llorando, y me daba cuenta como eso te desilusionaba.
Sé que te preocupaba que yo me convirtiera en una mujer débil, pero tampoco querías que fuera una mujer que grita y pelea sólo por imponer sus ideas, querías que fuera firme, fuerte, pero sensible e inteligente, que hablara sólo cuando tuviera algo que aportar, no sólo gritar.

Espero que me estés viendo, espero que te hayas encontrado con sorpresa, asi como yo, que al parecer todo este tiempo, la fortaleza si estaba ahí.