Esa es una canción del tri.
Pero leyendo una entrevista a Hernán Casciari, fundador de la Revista Orsai (guguleale, me da flojera linkear) me remonté a mi infancia pensando, ¿Qué era lo que me gustaba hacer? eso a lo que me gustaba jugar y ¿Qué tan alejado está de mi realidad actual?. Fue bien chido descubrir que sigo siendo esa misma niña, ilusionándome con las mismas cosas, deseando las mismas cosas tan sencillas, y con la mira puesto en lo mismo.
Ahora tienen sentido todas esas frases de filosofía barata que hablan acerca de no perder a tu niño interno o de no dejar de ser como un niño. Ahora las entiendo y les doy la razón.
Además reafirmo lo que siempre he pensado, la vida de adulto es la mejor etapa, tienes todas las decisiones en tus manos, y divertirte como cuando eras niño es una de ellas, si, si, con todo y las preocupaciones "de adulto"; yo tuve la fortuna de que mi infancia no me la pintaron color de rosa, sabía que existían los problemas y complicaciones, y también sabia que era responsabilidad de uno mismo resolverlas. No dañen a sus hijos haciendoles pensar que todo es fácil, mejor enséñenlos a disfrutar todos los matices que hay.
Sin embargo, dentro de todo esto hay algo que me da mucha comezón. A mi me gustaba mucho escribir, escribia cuentitos, poemas y canciones, tenía yo unos 8 años y de ahí pal real siempre me ha gustado, pero un día llegaron a mi vida los blogs y todo cambió. Me di cuenta que no era tan buena en eso, que los que me leían pues eran familiares, maestros, amigos, que se sorprendían porque quizá no se la esperaban que yo escribiera, pero ya al momento de enfrentarme con mas personas que gustaban de escribir y que ya tenían popularidad en los blogs, la cosa cambió. Me sigue gustando, pero me reprimo mucho de hacerlo porque me parece un atrevimiento publicar un cuento en mi blog sabiendo de antemano que no es bueno, sabiendo que en la red hay cosas muchisimo mas valiosas que leer.
Y ahora pienso si debo ser atrevida y hacerlo, o ser objetiva y guardarmelo para mi y los mios.
Pienso mucho en esto últimamente, si debo seguir este gusto e instinto infantil por crear historias y escribir, o mejor me lo guardo en secretito y me los cuento para mi misma teniendo toda la objetividad de que no debo llenar de mas cosas la red, de cosas que no son tan buenas.
Quizá deba pensar ¿Qué haría la Aline de 8 años?
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