viernes, 14 de septiembre de 2012

La familia incondicional

La familia no siempre debería ser incondicional, no debería estar siempre ahi para ti cuando la cagas, no debería de pasar por alto tus defectos y errores, no debería de lamerte las heridas cuando sales lastimado, no siempre y no con todos.
Creo que el amor que puede haber entre familia, debido al tiempo, debido a la cercanía, a que nos vimos crecer juntos, a esa cosa inexplicable que es el poder de la sangre, debería aprovecharse para enseñar y hacernos crecer y no para que "hagas lo que hagas con tu vida aqui estará siempre tu familia que te estará apoyando".
Cuando el ser humano se encuentra solo, cuando ya no pertenece a ningún lado, sin familia, sin amigos, sin ningún tipo de lazo afectivo, crece, madura, es capaz de darse cuenta de sus errores y tiene toda la disposición a cambiarlos, por él mismo, sin juramentos vacios.
Pero que siempre haya quien te cobije y te perdone, te hace quedarte en la situación bien cómoda y egoísta de hacer lo que tu instinto te diga sin preocuparte por el daño que hagas ni a quien se lo hagas, asi de infantiles somos, es la verdad.
Tener el interés de que alguien crezca, explote su potencial, alcance plenitud como crea que mejor le convenga y sea una persona que no lastime a los demás, es demostrar amor. Si te quiero, me preocuparé por que estés bien, si me quieres harás lo mismo y en ese camino no nos haremos daño uno a otro.
Aveces el amor incondicional, no hace nada bien.
 

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