martes, 30 de octubre de 2012

Si no está en Facebook, es que no pasó.

Alguien me decía que había visto unas fotos recientes que subí al facebook de una reunión que tuve con unos amigos, terminó diciendo: me da gusto que estes saliendo y divirtiéndote, la vida es muy corta como para que no la disfrutes. Yo no entendí muy bien el porqué de su comentario, pero agradecí y le dije que si, que intentaba, como todos, creo, disfrutar la vida y lo que me gusta hacer.
Él insistió que debería de salir mas seguido, de plano no entendí y le pregunté porqué lo decía. Me dijo: es que veo que casi no sales, como casi no subes fotos... ¡ah! ahora entendía, es verdad, casi no subo fotos, incluso en algunas en las que me etiquetan, aveces no autorizo la etiqueta, aveces si, depende como me vea en la foto, y no las subo porque regularmente me da flojera y porque las fotos que tomo las almaceno y son para mi, para mis recuerdos. Cuando llego a subir fotos es porque alguien me lo pide o por alguna situación especial; en este caso subi fotos porque varios de los que estaban en la reunión no viven en el DF y quería que las compartieramos, yo incluso les dije que se las pasaba por mail y todos en coro dijeron ¡mejor al facebook!.
No tuve mucho ánimo de explicarle a ésta persona en cuestión, que en realidad no subo muchas fotos, por diversas situaciones, pero en realidad lo que llamó mi atención, es lo fácil que  nos generamos una idea o espectativa apartir de lo que vemos en facebook, como si ahí se reflejara la realidad. La verdad es que facebook es tan viral, tan emocional, tan irracional, que no deberíamos creer al cien lo que en apariencia se ve ahí. Si alguien sube muchas fotos o pocas de sus fiestas, no quiere decir necesariamente que vaya mucho o poco a fiestas. Si alguien todo el tiempo sube frases de molestia y enoj, no quiere decir necesariamente que sea una persona que se la pase enojada en la vida y todo el tiempo, lo mismo para el que sube frases optimistas y de superación personal.
Facebook no es la realidad, por mas que queramos decir que si, el uso que cada quien le da es tan individual y personal, que habría que analizar muro por muro, lo cierto y no.
En fin, no se confunda, no todo lo que se ve, es la realidad.

martes, 23 de octubre de 2012

Sorpresa

Alguien me dice: jamás me imaginé que pensaras asi. Aveces yo tampoco y si de algo no puedo presumir es de ser siempre la misma, no sé si es bueno o malo y últimamente me preocupa menos y es mas, pienso que tener la certeza de asegurarlo como bueno o malo, es soberbio, nadie lo sabe.
Lo que pienso hoy es diferente de lo que pensaba hace un año, mi situación es distinta, y mi cambio en mi forma de pensar, hace que todo cambie alrededor.
Hay cosas de las que me arrepiento, algunas que haría diferente (no podría parafrasear clichés tipo "nunca te arrepientas de nada") y me doy cuenta que no darle rienda suelta a esa forma mia, me limito en muchas cosas, el miedo a perder cosas y personas, me hizo no ser yo. La maravilla de descubrirte desde adentro y la libertad que te da, es tan hermosamente contradictoria a las pérdidas que te genera, a las desilusiones, a las grandes verdades que intentaste colorear, a eso que volteabas la cabeza negando que existía, y tener que topartelo de frente, asimilarlo y al final, sonreir con gusto porque... aceptémoslo, te gusta como eres sin adornitos.
Le decía a ésta persona ¡sorpresa! no soy lo que pensabas y no te diré lo que pensabas que te diría. Últimamente hasta yo me sorprendo, y abrir esa caja de regalo se ha convertido en una gran experiencia, quién diría que la viviría de ésta forma, con ésta gente.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Los sueños, sueños son...

Siempre trato de convencerme de eso. Trato de decirme a mi misma que una parte de la teoría que explica Freud acerca de los sueños, es lo mas certero, que sólo son señales neurológicas interpretadas por la mente por medio de las situaciones u objetos mas cercanos y conocidos.
Pero a quién engaño, en el fondo, sigo pensando que los sueños son premoniciones tan claras que terminan hasta asustándome. 
Sigo siendo una niña.

viernes, 14 de septiembre de 2012

La familia incondicional

La familia no siempre debería ser incondicional, no debería estar siempre ahi para ti cuando la cagas, no debería de pasar por alto tus defectos y errores, no debería de lamerte las heridas cuando sales lastimado, no siempre y no con todos.
Creo que el amor que puede haber entre familia, debido al tiempo, debido a la cercanía, a que nos vimos crecer juntos, a esa cosa inexplicable que es el poder de la sangre, debería aprovecharse para enseñar y hacernos crecer y no para que "hagas lo que hagas con tu vida aqui estará siempre tu familia que te estará apoyando".
Cuando el ser humano se encuentra solo, cuando ya no pertenece a ningún lado, sin familia, sin amigos, sin ningún tipo de lazo afectivo, crece, madura, es capaz de darse cuenta de sus errores y tiene toda la disposición a cambiarlos, por él mismo, sin juramentos vacios.
Pero que siempre haya quien te cobije y te perdone, te hace quedarte en la situación bien cómoda y egoísta de hacer lo que tu instinto te diga sin preocuparte por el daño que hagas ni a quien se lo hagas, asi de infantiles somos, es la verdad.
Tener el interés de que alguien crezca, explote su potencial, alcance plenitud como crea que mejor le convenga y sea una persona que no lastime a los demás, es demostrar amor. Si te quiero, me preocuparé por que estés bien, si me quieres harás lo mismo y en ese camino no nos haremos daño uno a otro.
Aveces el amor incondicional, no hace nada bien.
 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Cuando era niño mi jefa me dijo, quiero sentirme orgulloso de mijo

Esa es una canción del tri.
Pero leyendo una entrevista a Hernán Casciari, fundador de la Revista Orsai (guguleale, me da flojera linkear) me remonté a mi infancia pensando, ¿Qué era lo que me gustaba hacer? eso a lo que me gustaba jugar y ¿Qué tan alejado está de mi realidad actual?. Fue bien chido descubrir que sigo siendo esa misma niña, ilusionándome con las mismas cosas, deseando las mismas cosas tan sencillas, y con la mira puesto en lo mismo.
Ahora tienen sentido todas esas frases de filosofía barata que hablan acerca de no perder a tu niño interno o de no dejar de ser como un niño. Ahora las entiendo y les doy la razón. 
Además reafirmo lo que siempre he pensado, la vida de adulto es la mejor etapa, tienes todas las decisiones en tus manos, y divertirte como cuando eras niño es una de ellas, si, si, con todo y las preocupaciones "de adulto"; yo tuve la fortuna de que mi infancia no me la pintaron color de rosa, sabía que existían los problemas y complicaciones, y también sabia que era responsabilidad de uno mismo resolverlas. No dañen a sus hijos haciendoles pensar que todo es fácil, mejor enséñenlos a disfrutar todos los matices que hay.
 Sin embargo, dentro de todo esto hay algo que me da mucha comezón. A mi me gustaba mucho escribir, escribia cuentitos, poemas y canciones, tenía yo unos 8 años y de ahí pal real siempre me ha gustado, pero un día llegaron a mi vida los blogs y todo cambió. Me di cuenta que no era tan buena en eso, que los que me leían pues eran familiares, maestros, amigos, que se sorprendían porque quizá no se la esperaban que yo escribiera, pero ya al momento de enfrentarme con mas personas que gustaban de escribir y que ya tenían popularidad en los blogs, la cosa cambió. Me sigue gustando, pero me reprimo mucho de hacerlo porque me parece un atrevimiento publicar un cuento en mi blog sabiendo de antemano que no es bueno, sabiendo que en la red hay cosas muchisimo mas valiosas que leer. 
Y ahora pienso si debo ser atrevida y hacerlo, o ser objetiva y guardarmelo para mi y los mios.
Pienso mucho en esto últimamente, si debo seguir este gusto e instinto infantil por crear historias y escribir, o mejor me lo guardo en secretito y me los cuento para mi misma teniendo toda la objetividad de que no debo llenar de mas cosas la red, de cosas que no son tan buenas.

Quizá deba pensar ¿Qué haría la Aline de 8 años?

lunes, 3 de septiembre de 2012

La diferencia entre "quiero hacer" y hacer...

Quiero hacer:

decidioso: Oye ayúdame con mi logo y mi página, me súper urge porque quiero iniciar mi negocio, tengo ya tiempo queriendo empezar.

Yo: si, claro, yo puedo el viernes a la hora que sea

decidioso: Hijole, el viernes no puedo porque es mi cumpleaños

Yo. En fin de semana no tengo bronca, no importa que sea domingo

decidioso: Uy es que los fines de semana son familiares

Yo: Bueno, la próxima semana no tengo nada urgente, dime qué día puedes y me avisas

decidioso: Es que tendría que decidirlo junto con mi socio, me organizo con él y te aviso


-pasan tres días-

decidioso: Nos vemos el jueves, seguro ya

Yo: ok, no tengo problema

-llega el jueves-

decidioso: Ay no puedo hoy es que se me juntaron cosas urgentes.

Yo:  me avisas cuando puedas.

-un mes después se repite el diálogo mas o menos igual-


Hacer

Ya ni platicarles, ya se imaginan ¿no?