jueves, 17 de julio de 2014

Dejar una botella en el mar con un mensaje adentro

El equivalente a eso en la era virtual, fue lo que hice hace rato.
Escribí un texto en una plataforma donde la gente pude subir sus textos libremente con tan solo vincular su cuenta a su cuenta de facebook.
Escribí ahí sin mirar mucho lo que escribía, sólo me seguí de corrido, quería plasmar lo que sentía.
Y cuando terminé, di click en "done" y dejé que se fuera, que se perdiera en la inmensidad de millones de textos. Como si se empezaran a escuchar voces, párrafos, gritos y cada vez escuchara menos aquello que había escrito.
Claro, tienes la opción de compartir el texto, pero no quise hacerlo.
Claro, a diferencia de la botella en el mar, el texto se puede rastrear, recuperar y en cualquier momento compartir, pero elegí soltarlo, dejar que se lo lleve la corriente, esperar a ver si alguien mas lo descubre o si regresa a mi.

¿Y para qué seguir?

¿Para qué escribir si ya se ha dicho todo? Del calor del amor, de la soledad de la muerte, de la nostalgia, de la impotencia, de la injusticia, de la alegría, de los días con sol y de los días con lluvia, de los ojos azules, verdes y negros, profundos como...
claros igual que...

¿Qué mas podría yo decir?



jueves, 13 de marzo de 2014

Perder el amor entre papeles, trámites y obediencia. No me cabe duda que el amor y la pasión son las actitudes mas reaccionarias y en contra del sistema, y a veces, en contra de nosotros mismos. 

jueves, 6 de marzo de 2014

El amor (y el olvido, y la nostalgia) en tiempos de gmail

Además de imprimir las fotos digitales donde sales (aunque sea un cachito de cabello, o aunque te veas muy lejos) quizá deba imprimir  nuestros mails. No los había revisado, hoy estaba buscando en gmail, enmedio de 3740 mensajes porque necesitaba algo para el trabajo, y apareció uno tuyo, una foto que me enviaste junto a otros contactos tuyos, luego yo te respondí que el encargo que me habías hecho (pedir a la florería un arreglo para el cumpleaños de mi mamá) estaba concretado, te mandé besos.
Asi que dejé a un lado lo que estaba buscando y revisé varios mails tuyos, los que me mandaste a mi dirección "seria" y a mi dirección personal. El que me mandaste sobre sustentabilidad, casi puedo asegurar que podría cambiarme la vida, el del reality de letras...cuánto creías en mi, los pedidos del negocio, en el que me regañas, en el que me dijiste que no aprobabas lo que hacía con el negocio, los artículos sobre emprendedores, sobre economía, sobre marketing, fotografía, educación, diseño...sabías lo que me interesaba y cuando veías o leías algo, te acordabas de mi. 
Hay una historia en esos mails, en esa cadena de mensajes.
Incluyendo los últimos, los histéricos, desesperados, las súplicas, los oficios, las firmas para que nos ayudaran a que te atendieran y te cambiaran de hospital y luego, desde hace ya casi un año, ya no hay nada. 

jueves, 13 de febrero de 2014

In a Gadda da Vida

Hoy tuve 17 minutos sin qué escuchar y puse a Iron Buterfly. Es inevitable, creo que no he dejado de pensar en ti.
Según recuerdo tenías el acetato, por los dos lados venía la misma canción. Diecisiete minutos de psicodelia. Los sonidos son tan... como tu.

Aveces te recuerdo mas en la época en la que ni te conocí que los 32 años que viví contigo. Supongo que guardaré para mi la imagen de tus lentes ahumados en forma de gota, tu cabello afro, tus pantalones acampanados y tu sonrisa que es la mía.Ésta maña mía de recordar mas a las personas en su juventud que en sus últimos años.

Eternamente jóvenes. Supongo que uno es mas uno mismo cuando es joven y aun no se encuentra. Aveces la búsqueda lo arruina todo.

Te imagino y te recuerdo concentrado escuchando In a Gadda da Vida. No pude mas que escucharla y durante 17 minutos, ensimismarme.

jueves, 31 de octubre de 2013

Pst, 'apá...

¿Te acuerdas cuando peleábamos? ¿Cuándo me regañabas? Yo terminaba llorando, a ti eso te enfurecía mas, nunca me dijiste pero en esos momentos me daba la sensación de que por un lado te sentías satisfecho de imponer tus argumentos y de que yo aceptara tus regaños, pero por otro (y por eso terminabas mas enojado) te irritaba  que no tuviera el carácter para rebatirte, para no llorar, para argumentar,  para estar segura y bien plantada y de manera determinante, con la cabeza alta y la mirada firme, decirte que estabas equivocado, que yo sabía lo que hacia, pero nunca tuve el valor… siempre terminaba llorando, y me daba cuenta como eso te desilusionaba.
Sé que te preocupaba que yo me convirtiera en una mujer débil, pero tampoco querías que fuera una mujer que grita y pelea sólo por imponer sus ideas, querías que fuera firme, fuerte, pero sensible e inteligente, que hablara sólo cuando tuviera algo que aportar, no sólo gritar.

Espero que me estés viendo, espero que te hayas encontrado con sorpresa, asi como yo, que al parecer todo este tiempo, la fortaleza si estaba ahí.

jueves, 29 de agosto de 2013

Nos creemos que todo (o algo) nos pertenece.
Y no lo amamos, sólo lo poseemos.

No sabemos amar, creemos que amamos porque algo nos pertenece y le pertenecemos.

Dinero, objetos, personas, animales. Nada nos pertenece, solo compartimos momentos y espacios durante algún período de vida, pero nada es de nosotros. Lo material, en cualquiera de sus formas, es el medio y no el fin.

Creemos pertenecerle a alguien, queremos con toda nuestra ansiedad y desesperación, tomar como propiedad a alguien y que alguien nos tome como suya…no sabemos amar sin poseer.
Deseamos las cosas, “trabajamos” para obtenerlas, no las obtenemos para usarlas, solo queremos poseerlas, olvidamos una vez mas, que son el medio y no el fin.

Creemos solo en lo que podemos tocar, hacemos el amor para constatar que poseemos y que nos poseen, terminamos buscando solo el contacto físico porque no concebimos que el amor exista sin físico, sin posesión, debemos tocarlo para creerlo y después, andamos buscando solo el sexo porque una vez mas olvidamos que es por medio de el contacto físico que llegaremos al amor, solo como un medio y no como un fin.


Nos hemos metido, pues, en una carrera que no terminará.